Las bolsas globales repuntaron y los precios del petróleo cayeron hasta 14% durante la jornada, luego de que Donald Trump anunciara presuntas negociaciones con Irán, pese a que Teherán desmintió los contactos. Analistas advierten riesgos inflacionarios persistentes mientras el mandatario republicano está contra las cuerdas por los drásticos aumentos de los precios de la gasolina.
Los mercados financieros globales reaccionaron con fuerza este lunes 23 de marzo a un giro inesperado en el discurso de la Casa Blanca.
Las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre una supuesta apertura de negociaciones con Irán provocaron un rebote en las bolsas y una abrupta caída en los precios del petróleo, en medio de la incertidumbre por el conflicto en Medio Oriente.
El detonante fue un mensaje publicado por Trump en su red social, en el que aseguró mantener conversaciones “muy buenas” con Teherán y anunció la suspensión temporal de ataques contra la infraestructura energética iraní.
La declaración, que ampliaba el plazo de presión de Washington sobre el estratégico estrecho de Ormuz, tuvo un impacto inmediato en los mercados energéticos.
“Me complace informar que Estados Unidos y la República Islámica de Irán han mantenido, durante los últimos dos días, conversaciones muy positivas y productivas sobre una resolución completa y total de nuestras hostilidades en Medio Oriente, basándome en el tono y el carácter de estas conversaciones profundas, detalladas y constructivas, que continuarán a lo largo de la semana, he ordenado al departamento de guerra que posponga cualquier ataque militar contra las centrales eléctricas e infraestructuras energéticas iraníes”, escribió Trump en Truth Social.
La cotización del crudo registró una de sus mayores caídas recientes desde el inicio del conflicto el 28 de febrero.
Los precios futuros a compra de mayo llegaron a desplomarse más de 14% durante la jornada, aunque posteriormente moderaron las pérdidas tras el desmentido iraní.
El crudo Brent cerró con una caída del 10,9%, hasta los 99,94 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate retrocedió un10,3%, hasta los 88,13 dólares. Otras referencias como el Murban de Abu Dabi también arrojaron descensos.
El retroceso refleja la sensibilidad del mercado a cualquier señal de alivio en el conflicto, especialmente por el papel clave del estrecho de Ormuz en el transporte global de crudo. Sin embargo, la volatilidad persiste ante la falta de confirmación de contactos diplomáticos reales.
En paralelo, los mercados bursátiles en distintas latitudes reaccionaron con un rebote desde las pérdidas. En Wall Street, los tres principales índices, el S&P 500, el Nasdaq y el Dow Jones, subieron más de 1%, revirtiendo las pérdidas registradas en jornadas anteriores, marcadas por el temor a una escalada militar.
Europa replicó esta tendencia con matices, pues aunque varias plazas comenzaron el día en terreno negativo, lograron cerrar en positivo: París avanzó 0,79%, Fráncfort 1,22%, Milán 0,81% y Madrid 1,04%. Londres, en cambio, cerró con una leve caída del 0,24%, presionada por el desplome de los valores energéticos y de defensa.
El rebote, no obstante, perdió impulso después de que medios iraníes negaran cualquier tipo de negociación con Washington, calificando las afirmaciones de Trump como “noticias falsas”.
El influyente presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, afirmó en la plataforma X que no se habían producido tales conversaciones con Estados Unidos y ridiculizó la sugerencia, calificándola de intento de manipular los mercados financieros.
«No se han celebrado negociaciones con Estados Unidos,y las noticias falsas se utilizan para manipular los mercados financieros y petroleros y escapar del atolladero en el que se encuentran atrapados Estados Unidos e Israel», escribió.
Sin embargo, mientras se confirma quién miente, analistas señalan que la volatilidad seguirá siendo una constante mientras persista la incertidumbre geopolítica.
“Es increíblemente difícil operar en estos mercados cuando se pasa de una escalada masiva a hablar de paz en cuestión de horas”, advirtió un estratega del sector financiero.
