El presidente Javier Milei aseguró que no lo van a «llevar puesto como a Macri», negó que busca la renuncia de la vicepresidenta Victoria Villarruel y redobló su ofensiva contra los empresarios a los que tildó de «prebendarios».
Las declaraciones del mandatario forman parte del adelanto de una entrevista que le brindó a La Nación+ y que se emitirá de forma completa el próximo domingo.
“No me van a llevar puesto como a Macri“, dijo Milei en referencia a sus detractores después del clima de tensión que dejó la apertura de sesiones ordinarias en el Congreso, donde Milei mantuvo varios cruces con diputados y senadores del kirchnerismo mientras exponía su discurso ante la Asamblea Legislativa. El episodio recordó a los enfrentamientos que el ex presidente Mauricio Macri tuvo con la oposición durante su mandato entre 2015 y 2019.
En el adelanto de la entrevista, también hubo espacio para responder a la polémica que se generó en los últimos días con la vicepresidenta Victoria Villarruel. La titular del Senado había escrito en redes sociales que algunos sectores buscaban su salida del Gobierno. “Eso quieren. Mi renuncia. Pero no se les va a dar. El 10/12/2, hasta esa fecha ocupo con honestidad mi cargo. Al que no le gusta vota lo que quiere en el próximo turno”, expresó.
Consultado por esa situación, Milei negó que pretenda desplazarla del cargo. “Es mentira, no quiero la renuncia de Villarruel”, sostuvo, según adelantó el periodista Luis Majul.
El Presidente también lanzó críticas contra el empresario Javier Madanes Quintanilla, dueño de la fábrica de neumáticos Fate. La planta cerró a mediados de febrero y dejó a 920 de trabajadores sin empleo, en medio de las dificultades que atraviesa el sector industrial. Además, Madanes Quintanilla es el principal accionista de Aluar (Aluminio Argentino), otra compañía que enfrenta problemas vinculados a la competencia de productos importados.
Durante la entrevista también se refirió a la investigación judicial que involucra a dirigentes de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). El mandatario apuntó directamente contra el presidente del organismo, Claudio “Chiqui” Tapia, y contra el tesorero Pablo Toviggino. “Si Tapia y Toviggino son culpables, lo tienen que pagar”, lanzó.
Tapia logró postergar su declaración indagatoria en la causa y deberá presentarse ante la Justicia el próximo 12 de marzo, mientras que Toviggino tendrá que acudir personalmente cuando sea citado por el tribunal.
Por último, el jefe de Estado habló sobre su futuro político y dejó abierta la posibilidad de buscar la reelección. Sin embargo, marcó un límite temporal a su carrera en la función pública. “Después del año 2031 no me ven más el pelo”, aseguró.
